Las pymes buscan soluciones ERP económicas y fiables
En el contexto económico actual, las pymes que invierten en soluciones tecnológicas tienen una necesidad común: buscan una herramienta de calidad que simplifique al máximo los procesos de negocio habituales. Un ERP es un aliado clave de cualquier negocio que quiera aumentar sus perspectivas de crecimiento o racionalizar de forma eficiente sus procesos.
La situación interna en muchas pymes en España suele
estar funcionando de la forma siguiente: tienen una aplicación para la contabilidad, ejecutan la facturación a través de hojas de cálculo o un procesador de textos, la información sobre clientes y proveedores se guarda en una base de datos y, en general, no se hace copia de seguridad de esos datos. Cada empleado tiene sus propios documentos y la información está almacenada sin ningún tipo de orden, con errores y duplicidades.
Solamente por estas causas, ya sobran motivos para implantar un sistema ERP. Sólo una solución estándar mejora considerablemente la organización interna y supone un cambio radical: la gestión será mucho más ágil y eficiente, lo que se traduce en una empresa más estable y preparada para competir en su sector. La automatización de áreas como la contabilidad o la facturación permite a los gestores concentrarse en las actividades clave de su negocio y fortalecer las bases de la empresa.
ERP paquetizados: calidad a precio reducido
No obstante, la mayoría de gerentes desconocen las posibilidades que un ERP puede aportar a sus empresas, especialmente porque existe el falso mito de que las soluciones tecnológicas son exclusivamente para grandes compañías, tanto por su complejidad como por su precio. La realidad demuestra que hay varias opciones de ERP paquetizadas de coste muy reducido, que incluyen las funcionalidades que una pyme necesita. Estos packs tecnológicos están pensados para abastecer empresas que quieren aprovecharse de la experiencia de muchos miles de pymes e implantar un software estándar que incluye las características básicas de un buen ERP, pero sin necesidad de hacer una gran inversión. Además, las bases de datos se alojan en herramientas de probada fiabilidad como es SQL Exprés, un buen primer paso para cualquier pequeña o mediana empresa que solucionará uno de sus principales problemas: el almacenaje y la centralización de los datos.
Un ERP estándar es capaz de mejorar la integración y normalización de todos los procesos de negocio para generar información de valor y favorecer la toma de decisiones. El director de una pyme suele ser, a su vez, su gestor financiero o el responsable de ventas, lo que significa que dispone de poco tiempo pero necesita un control total sobre el negocio para mejorar su competitividad.
¿Qué tener en cuenta antes de elegir una solución paquetizada?
Hay una gran oferta de productos adecuados a costos muy razonables que pueden lograr mejores resultados con menos esfuerzo en la gestión. Para orientarse, se debe tener en cuenta la calidad de la empresa fabricante y su capacidad de mantener permanentemente actualizado el software según las funcionalidades que requieren las empresas, la capacidad del implantador de poder instalar el producto de forma rápida y sin errores, los servicios de soporte capaces de dar respuesta a las cuestiones que se plantean durante el uso del software, y todo ello controlando los costes mediante soluciones completas a un precio cerrado. Un pack estándar económico y un servicio de calidad le aseguraran una implementación exitosa y rentabilizará la inversión en muy poco tiempo.
Mejorando la comunicación: YOU, ME, WE (TU, YO, LOS DOS)
Hace unos años asistí a una sesión donde un gran comunicador explicaba a quienes estaban acabando sus estudios de Master, un aspecto a tener en cuenta al escribir las cartas de presentación en los procesos de búsqueda de empleo.
Este pequeño consejo fue: escribir la carta de presentación estructurando el contenido bajo el criterio YOU, ME, WE (TU, YO, LOS DOS) es decir:
- Primero hablar de los objetivos y retos que tienen planteados la empresa y mas concretamente el puesto que se quiere conseguir.
- En segundo lugar describir los conocimientos y experiencias propias.
- Y en tercer lugar hablar sobre los beneficios y objetivos que se conseguirían, con su incorporación en la empresa.
Entre los objetivos que se persiguen con esta estructura está el despertar el interés del lector de la carta de presentación continuar progresando en la lectura de la citada carta y la de demostrarle el gran deseo que se tiene de participar en un proyecto del que se demuestra ser conocedor.
Esta misma forma de plantear los mensajes y la información que se dirige a potenciales clientes, durante las actividades de generación de demanda, me ha demostrado una gran efectividad. Eso si, sobre todo en su lenguaje, para facilitarle la comprensión.
- Hablemos primero de las necesidades del cliente objetivo al que nos dirigimos. Demostraremos conocer su negocio, y al declarar las necesidades por ende le indicamos que conocemos los problemas a los que se enfrenta.
- Posteriormente hablemos de nuestra oferta, de forma sencilla y breve.
- Al final le indicaremos que beneficios obtiene y que necesidades le resolvemos con nuestra oferta.
Si a la vez lo complementamos con una técnica que se observa cada día en los medios de comunicación, que es la de poner titulares, aspecto imprescindible de considerar si estamos creando un mensaje para enviar por correo electrónico, donde el texto del asunto es pieza clave para que el receptor profundice en la lectura completa de nuestro mensaje.
No hay que ignorar los otros aspectos relacionados con la construcción y difusión de los mensajes, que son vitales para que la efectividad de nuestros mensajes destaquen respecto a los demás.
¿Sabes en que te puede ayudar controlar el flujo de caja del proyecto?
Se puede afirmar que una buena gestión de proyectos incluye el análisis de los flujos de caja del proyecto. El Objetivo es mantener continuamente el flujo de caja en signo positivo.
Cuando el signo es positivo siempre nos encontraremos en una posición de fortaleza ante cualquier situación de negociación con el cliente, como pueden se los casos:
- Negociar el pago de desviaciones incurridas o a incurrir, si el cliente no las acepta no estamos en riesgos de perdidas.
- Los costes financieros mejorarán el beneficio objetivo del proyecto.
- El riesgo en caso de impagos por parte del cliente, no sitúa a la compañía en una posición de perdidas y nos permite parar la continuidad del proyecto sin entrar en perdidas.
Además de forma implícita reconoce que el proyecto se está llevando de forma adecuada a las expectativas del cliente.
Obviamente este no es el único punto a controlar de un proyecto, pero desde el punto de vista económico es uno de los mejores indicadores posibles y en conjunción con otros garantiza la salud de los proyectos.
Es imprescindible que durante el proceso de venta y en momento de negociación de un contrato se negocien los plazos de pago e importes, en comparación con la planificación de los costes de manera que ya en este momento el flujo de caja ya sea positivo.
En el Excel adjunto podéis encontrar un ejemplo de como calcular el Flujo de caja del proyecto, y comparado con el KPI financiero mas conocido de Trabajo en Curso (Work in Progress) Sabes en que te puede ayudar controlar el flujo de caja del proyecto
Este Excel se divide en cuatro partes, cada una de ellas en una pestaña:
- La exposición de un contrato para la realización de un proyecto.
- La planificación temporal de la ejecución del proyecto.
- La planificación temporal de ingresos y gastos por un lado y de cobros y pagos por el otro.
- La representación gráfica de ambos escenarios.
Una de las principales lecturas que se puede hacer es: la parte contratante que tenga el flujo de caja positivo a su favor será siempre la que tiene mas poder de negociación frente a la otra.
Control de proyectos: ¿Valores Absolutos o Porcentajes?
Hace unos días me encontraba ante una situación de evidenciar tanto a la dirección de una compañía como a los integrantes de los equipos de proyecto la importancia de no incurrir en desviaciones.
La compañía disponía de estudios muy completos de la situación de los proyectos, muy detallados.
Estamos en un escenario de Administración de proyectos, no de gestión de proyectos. El lenguaje con el que me encuentro normalmente respecto a la desviación de proyectos es siempre el mismo, el objetivo es un??%de rentabilidad y estamos incurriendo en desviaciones de un ??%.
Mi recomendación ante estas situaciones aunque simple en apariencia es tan compleja como la de mostrar los % de desviaciones. El principal cambio es dejar de hablar de porcentajes y comenzar a hablar de importes, del dinero que dejan de ganar y del dinero hacen perder, del dinero que no gestionan y del dinero por el que no se preocupan lo suficiente.
Modificar el informe de situación de proyectos de forma que lo reciban semanalmente las diferentes personas de equipo y de manera diferente según sea su rol en los proyectos:
- Para la Dirección General, la Dirección Financiera y los Directores de Proyecto: el resumen de la situación de los proyectos donde los primeros datos que se viesen fuesen:
- Importe en Euros de los beneficios esperados del proyecto
- Desviación del proyecto hasta la fecha en euros
- Desviación prevista al final del proyecto en Euros si se mantuviese la misma situación.
- Para quienes realizan los proyectos, de las tareas que ha realizado cada individuo:
- Importe en Euros del trabajo realizado facturado/facturable
- Importe en Euros de desviaciones no facturables
Esta información debe estar compaginada con la imputación diaria de las horas dedicadas a los proyectos por parte de todos y con el envío Diario, por email, de las tareas que se han desviado tanto a cada componente del equipo como a los jefes de proyecto.
Eso si, cada mañana el jefe de proyecto debe interrogar a quienes hayan hecho desviaciones en sus tareas, para saber el porqué, y como consecuencia debe aplicar medidas correctoras en el procedimiento para evitar que vuelvan a producirse.
Y si las mismas persona persisten en las desviaciones, ha de evaluarse la idoneidad de aplicar medidas mas punitivas, aunque normalmente nunca llegar a ser necesario.
¿Es un Plan o un Deseo?
Permitirme que comienze con la definición de plan de acción: modelo sistemático que detalla qué tareas se deben llevar a cabo para alcanzar un objetivo, para lo cual se establecen metas y tiempos de ejecución.
Para que se cumpla un deseo hay que tener suerte y para que se cumpla un plan hay que trabajar en cada una de las actividades que describe el plan.
Muchos de los planes de Negocio, de Ventas o de Marketing que me encuentro en los diagnósticos que realizo en las compañías, en lugar de ser un plan son simplemente un deseo. Digo deseo porque lo que contienen es una cantidad más o menos detallada de números, que expresan los objetivos que se desean conseguir ya sea para la compañía, para un departamento, o para una persona. A veces hay una lista de acciones, y casi nunca relacionadas directamente con los objetivos planteados.
Los deseos expresados en forma de planes de ventas, muestran unas cifras que son el objetivo a conseguir, y a veces se avanza un paso más consiguiendo asignar la cifra a un vendedor y si hay mucha suerte están desglosadas por producto o línea de negocio. Los directores de ventas se quedan satisfechos con esta asignación y la tácita aceptación de la cifra por parte del vendedor.
Si te quedas aquí simplemente has expresado un deseo aunque lo llamemos plan. Y si quieres que el deseo se transforme en un plan que se pueda conseguir y que nos dé garantías, deberíamos trabajar para que nuestro vendedor planifique las acciones que va a realizar durante el año y cuantifique lo que va a conseguir en cada una de las acciones.
Obviamente las acciones que comprenderán esta planificación son completamente diferentes si estamos ante un objetivo de Base Instalada o bien debemos conseguirlo en Clientes Nuevos.
¿Cómo podemos diferenciar en qué escenario nos encontramos hoy? La respuesta en bastante simple: Si cuando revisamos el cumplimiento de objetivos con cada vendedor, solo indagamos sobre la cifra de ventas y el tamaño de la cartera de oportunidades, estamos ante la expresión de un Deseo. Estaremos ante un plan si además preguntamos respecto a las acciones previamente definidas y situadas en el calendario que debían realizarse, si se han realizado y se han conseguido los objetivos previstas para cada acción.
Ejemplos de acciones son los eventos, la asistencia a una feria o un congreso, la ejecución de una campaña.
Para que tengamos un plan debemos cumplir con una serie de condiciones antes de comenzar a ejecutar el plan:
- Tener unos objetivos de negocio
- Tener un presupuesto de ventas
- Tener una metodología de ventas
- Asignar el objetivo de ventas a cada vendedor
- Que cada vendedor prepare un plan de acciones y cuantifique los objetivos a conseguir en cada acción.
- Todas las acciones se sitúan dentro de una de las fases de nuestra metodología de ventas, y se calendarizan.
- Se convocan las fechas de los seguimientos entre la dirección de ventas y cada vendedor.
Si no dedicas tiempo a planificar las actividades de ventas, previo a la ejecución, es como si empezamos a construir una casa sin haber realizado previamente los planos. El riesgo de un fracaso está casi asegurado, excepto que tengas suerte.


